Historia
Marcos Ávila

Parrillero y cliente del Banco en La Juanita

Marcos es uno de los clientes de la oficina de inclusión financiera ubicada en La Juanita. Gracias a un préstamo del Banco, pudo hacer mejoras en su propia parrilla.

 

“Hace 30 años que trabajo junto a la parrilla y lo elijo todos los días de mi vida. Pero hace nueve años tomé una importante decisión: trabajar junto a los que más quiero, mi familia. Luego de estar en distintos restaurantes, encontré un local a dos cuadras de mi casa y lo alquilé. Pegué el salto, me animé, sabía que podía salir mal pero sabía que también estaba la posibilidad de que todo saliera bien. Y así fue. Hoy tengo mi parrilla en mi barrio y recibo el apoyo de mis seres queridos y de mis propios clientes. Muchos vienen siempre, otros a veces y algunos una vez al año; pero siempre vuelven. Eso es lo más importante; que elijan regresar. Un día, uno de los chicos del equipo de Santander Río vino a comer un sándwich, nos quedamos conversando y me habló de la posibilidad de sacar un préstamo. Sin duda, significaba una ayuda enorme para poder arreglar el techo, las paredes y reforzar la pintura del local. Otra vez tuve miedo, pensé que no iba a poder, que no cumplía con los requisitos pero finalmente sucedió todo lo contrario; fue más sencillo de lo que pensaba. Me volví a animar, por suerte. En mi trabajo, en mi familia y en mi vida todo se basa en la constancia. Hoy puedo decir que trabajo en lo que me apasiona, trabajo en la parrilla. Este es mi lugar en el mundo, donde me siento cómodo y feliz”.

 



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